Yoga para la gastritis

 La gastritis puede ir desde una ligera quemazón en la boca del estómago hasta un ardor insoportable que interrumpe el sueño e incluso está acompañado por tos, náuseas, y anemia. En México, más de 50 millones de personas padecen de gastritis, acidez y reflujo.

Aunque la bacteria Helicobacter pylori ha sido identificada como causante de la mayoría de los casos de gastritis, también el estrés, el consumo de medicamentos, alimentos picantes e irritantes, café y tabaco son factores que agudizan considerablemente este malestar.

Infección por Helicobacter Pylori

El yoga como herramienta ante la gastritis

El yoga puede ser benéfico para tu tracto gastrointestinal en general, debido a la conexión entre el cerebro y el sistema digestivo. El tracto intestinal está conformado por 100 millones de neuronas, llamadas sistema nervioso entérico. Hay científicos que llaman a este sistema nuestro “segundo cerebro”, ya que es tan extenso y complejo. El sistema nervioso entérico se conecta con el cerebro por medio de los nervios vagos - cuerdas de neuronas que permiten la comunicación entre el cerebro y el sistema digestivo, con un flujo de información bidireccional. Es decir, el cerebro afecta a la tripa y la tripa afecta al cerebro. 

Nuestros procesos mentales se encuentran en un ciclo de retroalimentación mutua con nuestros procesos corporales. Por ello frecuentemente encontramos ligados el estrés, la ansiedad, o la depresión con malestares digestivos y cardiovasculares, entre otros malestares corporales.

Al ser una práctica que regula los niveles de estrés y mejora el ánimo, el yoga puede en consecuencia también mejorar los síntomas de malestar digestivo. Además, en el caso de la gastritis, la posición del cuerpo también tiene un impacto sobre los síntomas.

A partir del Hatha Yoga Pradipika y Fundación Canadiense de Salud Digestiva identificamos las siguientes posturas y respiraciones como nuestras aliadas ante la gastritis:

Plavini pranayama o respiración flotante

Plavana en sánscrito significa flotar. Los textos del Hatha yoga explican que el plavini pranayama nos permite flotar en el agua y que es útil para tratar la gastritis y la acidez estomacal. 

Para realizar la respiración uno se siente en postura cómoda e inhala. Se puede inhalar por la nariz y tragar el aire hacia el estómago. También se puede inhalar por la boca, con la mandíbula relajada o con los labios formando un piquito. Después de llenarse de aire lo más posible, el aire se retiene en el estómago y hay que permanecer totalmente quieto.

Se pueden realizar varias repeticiones. Puedes sentir cómo el aire refresca las zonas donde la gastritis arde.

Plavini pranayama o respiración flotante Inhalar
Plavini pranayama o respiración flotante Inhalar

Parivrrta utkatasana

La postura del poder con torsión promueve la digestión y la detoxificación del cuerpo a la vez que fortalece piernas y alarga la columna

Desde la postura de pie con los dedos de los pies juntos y los tobillos ligeramente separados nos sentamos en una silla imaginaria. Luego colocamos las manos en forma de rezo y llevamos el codo a la rodilla contraria, manteniendo el rezo al centro del pecho y elevamos el pecho.

Parivrrta utkatasana

Matsyasana (con o sin bolster)

En la postura del pez apoyamos la coronilla en el suelo y elevamos el pecho

Con bolster

Nos recostamos con el bolster bajo la espalda al nivel de los omóplatos, o en las costillas bajas. Esto abre el pecho sin demandar tensión en el cuerpo. Llevamos la coronilla al cielo. Hacemos respiraciones conscientes y buscamos sentir como los jugos gástricos descienden hacia el interior del estómago en lugar de subir hacia la boca del mismo.

matsyasana-conBolster

Sin bolster

Nos recostamos y apoyamos los codos para elevar el pecho y apoyar la coronilla. Extendemos manos y piernas hacia la diagonal.

matsyasana-sinBolster

Bhujangasana

La cobra incrementa el flujo sanguíneo hacia el sistema digestivo, lo cual ayuda a aliviar síntomas de gastritis, de inflamación y de constipación.

Para realizar la postura, primero nos acostamos boca abajo. Luego colocamos las palmas en el suelo en la altura que más nos acomode entre los hombros y las costillas. Mantenemos los codos flexionados. Extendemos las piernas, presionando el suelo con los empeines y manteniendo la pelvis en el suelo. De ahí levantamos el esternón, presionando el piso con las palmas. Los hombros van hacia abajo.

postura-cobra

Esperamos que estas posturas te ayuden a manejar tu gastritis. Cuéntanos cómo te va con y recuerda que cada cuerpo es distinto y por lo mismo para cada quien hay distintas versiones que son las más adecuadas. Si tus síntomas son muy graves acude con una gastroenteróloga.


Categories: Salud física, Yoga

Post Your Thoughts